Decisiones y más decisiones, unas más importantes que otras.
Las decisiones crean el carácter de una persona. Inseguridad, miedo, desconfianza. Mételo todo en un baúl y ciérralo a cal y candado.
Alegría, constancia, voluntad. Abre una ventana y deja que desplieguen sus alas. Todas estas emociones son el ingrediente secreto para que las decisiones destruyan o construyan a las personas.
Algunas pueden doler, la vida no te asegura que sean fáciles de tomar, otras te salvarán, pero siempre surtirán efecto a la larga. No el más inteligente toma las mejores decisiones ni el más tonto las peores, a veces sucede a la inversa.
Pero para poder tomar decisiones hay que saber arriesgarse, no echarse atrás, no esconder la cara entre las manos ante una decisión que puede modificar una situación.
Decidir es un poder muy grande. Ojalá que nunca tuviésemos que decidir, pero una gran ventaja es ser consciente de lo que haces. No desaproveches ninguna decisión (se asemejan a oportunidades). Puedes matar con ellas, pero también puedes hacer grandes cosas.
No solo influyen a tu alrededor, también influyen en ti. Puedes decidir entregarte al amor con sus consecuencias ( a veces saldrás ganando, otras tantas perdiendo), puedes decidir estudiar o no, puedes rendirte o no... Pero la clave de todo es decidir acorde a tu conciencia. No te lamentes por decisiones erróneas, aprende de ellas. No te lamentes por decidir con el corazón, es un impulso invencible. Laméntate por no haber decidido cuando pudiste, porque pudiste cambiar las cosas. Se aprende a decidir con el transcurrir del tiempo, y quédate con esta certeza, "decidas lo que decidas, todo será para bien".

Susii, esta entrada me ha gustado la verdad, yo que soy la cosa mas indecisa del mundo veo que llevas razón, a veces hay q saber tomar una decision a tiempo en vez de quedarse con la duda, que es lo peor q puede pasar, experiencia propia xD
ResponderEliminarPd: Sigue escribiendo, yo comentaré cada vez que pueda :)
jiji :> graciaaaaas
ResponderEliminar