sábado, 1 de diciembre de 2012

Érase una vez una chica a la que le gustaba soñar, y todos sus sueños los plasmaba en pequeñas historias. Un día, estuvo todo el día soñando, y cuando se levantó, ya era de noche. Como si estuviera hipnotizada, se sentó delante de su escritorio y papel y pluma en mano, comenzó a escribir esta historia...

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